martes, 9 de febrero de 2016

[Academia Willow lake] Capítulo 13



Cuando Jin se despertó, Mayra aún seguía dormida, y se fijó que se había olvidado de apagar la televisión antes de dormirse él también. Acarició el cabello de Mayra, y ésta despertó y se separó de él.
-       Lo siento… - dijo ella avergonzada.
-       No pasa nada - contestó Jin con una sonrisa amable, apagó la televisión y cogió su móvil para avisar a J-hope.
“Ya estamos despiertos, ve a la habitación de las chicas, que no tardarán en despertarse, y bloquéalas, que no salgan” le escribió.
-       Vamos, tenemos que solucionar las cosas - dijo Jin cogiendo de la mano a Mayra y llevándola a su dormitorio.
Salieron de la sala común, Mayra todavía adormilada, y se encontraron con Jungkook. Quería hablar con Mayra, pero al ver que Jin, muy serio, la tenía cogida de la mano y la llevaba a paso ligero hacia los dormitorios de las chicas, decidió esperar.
En las escaleras tuvieron suerte de que el ama de llaves no estuviera en ese momento. Jin subió con Mayra, y fueron a su habitación, donde encontraron a J-hope junto a la puerta. Éste la abrió y Jin metió a Mayra al dormitorio y J-hope volvió a cerrar rápidamente para que no saliera. Mayra, al ver lo que ocurría intentó abrir la puerta, sin éxito.
-       ¿Qué hacéis? - preguntó enojada Roxane.
-       ¡Hasta que no se resuelva todo esto, de aquí no sale ni Dios! - gritó J-hope desde el otro lado de la puerta.
-       Joder… - se quejó Julia.
-       ¿Resolver qué? Está todo bien claro - dijo Roxane.
-       No, no está claro, sólo son malentendidos - se apresuró a decir J-hope. Mayra miraba el suelo sin atreverse a encarar a las chicas.
-       Éso es lo que tú piensas - respondió Roxane.
-       ¿Qué te dije ayer?
-       Vale… - refunfuñó Roxane.
-       Pues si no estáis seguras de si son mal entendidos o no, ahora es el momento de aclararlo - aconsejó Jin.
Las chicas estuvieron calladas, ninguna hablaba. Pasaron cinco incómodos minutos hasta que los chicos, ya hartos, decidieron abrir la puerta y entrar ellos.
-       No si,,, Al final tendremos que hacerlo nosotros - dijo J-hope.
-       Vale, ayer estuve hablando con Mayra. Lo que sucede es que tiene unos poderes un poco complicados. Puede sentir las emociones de los demás tocándoles y transmitir las suyas propias, y ha estado preocupada por su relación con Jungkook por éso  - explicó serio Jin - A Mayra no le gusta Suga, ni a Suga le gusta Mayra, lo que ha pasado es que, desde que Mayra le ayudó, han cogido confianza. Le habló de sus poderes y sus dudas sobre lo que realmente podría sentir sobre Jungkook, porque no sabe si está influenciando en sus sentimientos.
-       ¿Y por qué le ayudó? - preguntó Roxane.
-       Porque fue la única que le vio - respondió Jin.
-       ¿Por qué no lo explicaron? ¿Por qué nos contaron una mentira tan mala? - quiso saber Roxane.
-       Porque Suga no quiere decíroslo - explicó Jin.
-       ¿Por qué?
-       Cosas de Suga. Sus motivos tendrá. Siempre ha sido un poco reservado - dijo J-hope.
-       ¿Y por qué en la cena le negaste un abrazo a Jungkook y se fue? Y encima Suga pidió a Nam Joon que se fuera para dejaros solos y te acarició y todo - dijo Roxane enfadada.
Mayra se sentía nerviosa, no paraba de acordarse de Jungkook, de cómo se había sentido en el lago, y se puso a llorar.
-       Pues porque Mayra estaba enfadada con Jungkook, por no haber estado ahí cuando le necesitaba. Por éso, cuando él fue a darle un abrazo, ella se lo negó. A Jungkook le sentó mal y se marchó, entonces Suga fue a consolarla, y Nam Joon no pintaba nada porque no sabe nada de todo ésto - explicó Jin.
Julia y Roxane se callaron, se sentían un poco avergonzadas por haber pensado mal de Mayra, al fin y al cabo, solo fueron malentendidos.
-       ¿Ves? Tenía razón - dijo J-hope dirigiendo la mirada a Roxane.
-       Sí…
-       Aún no te he oído disculparte.
-       Perdón…
-       ¿Cómo? No se te oye, habla más alto - dijo J-hope
-       Siento haber pensado mal de ti, se juntaron tantas cosas que… Y realmente parecía eso… De verdad que siento el malentendido.
-       Jo, pobre Jungkook - dijo Julia recordando la escena del comedor del día anterior. - Y lo siento Mayra, por pensar mal de ti.
-       Yo... Lo siento mucho… - dijo Mayra sollozando, intentando tranquilizarse - No quería que pensarais mal de todo ésto…
-       Bueno ya está todo solucionado, cálmate - se dirigió J-hope a Mayra intentando tranquilizarla.
-       No quiero estar sola con Jungkook - dijo Mayra mirándolos a todos - Debería hablar con él… Pero hoy no me atrevo…
-       No te preocupes, no vamos a dejarte sola - aseguró J-hope mirando a Roxane dejándole claro que hablaba por ella también.
Mayra se fue a lavar la cara, y ya que estaba se cambió de camiseta. En cuanto terminó fueron todos juntos al comedor, donde Jungkook los vio aparecer, y se dio cuenta que Jin la había llevado a hablar con las chicas para solucionar las cosas.
Mayra se sentó enfrente de Jungkook, evitando mirarle, todos se volvieron a sentar como siempre, incluso Roxane saludó a Suga débilmente. Éste, extrañado, le devolvió el saludo.
Roxane decidió ir a por unos bollos, y Jimin se levantó para acompañarla.
-       Oye ¿tan mal lo hago? - soltó de repente Jimin
-       ¿Eh? ¿A qué viene eso? - preguntó ella perpleja.
-       Es que como no hemos vuelto a repetir lo de aquél día y te pusiste a llorar nada más acabar…
-       No, estuviste bien. Lloré por Suga, no tiene nada que ver contigo, no te preocupes.
Jimin pareció tranquilizarse y luego insinuó que podían repetir cuando ella quisiera. Roxane le miré con una media sonrisa y le dijo que por ahora no, que si eso ya le avisaría. Después volvieron a la mesa con los demás.
***
Cuando llegaron los gemelos recordé lo que me comentó Roxane sobre su competición y le pedí a Kim Tae si podía hablar con él. Éste miró a su hermano con cara de superioridad, insinuando que le estaba ganando.
-       Me he dado cuenta de que estáis haciendo como una especie de competición por mí - comencé a decirle molesta - ¿Pensáis ganarme así? ¡Coño, que no soy un objeto! Además, has tenido dos años para decirme que te gustaba. De hecho, en un principio cuando te conocí, me gustaste pero… Ha pasado tiempo, hemos sido colegas y ya no te veo como nada más, porque tampoco he visto muestras de interés por tu parte. Ahora ha venido tu hermano y de repente te entran las prisas, ¿no? A ver, es verdad que me ha chocado bastante su personalidad y con lo que pasó en el bosque… Creas que no, eso nos acercó bastante. Pero vamos, que yo a ti te veo como un colega, y me parece mal que estés así, como un crío. Que la pelea que empezaste con tu hermano fue por celos, porque realmente yo no te gusto.
-       No sabes si realmente me gustas o no.
-       Kim Tae, ¿cuántos años nos conocemos?
-       Dos.
-       Vale, ¿y cuándo te has puesto celoso? Cuando ha llegado tu hermano. Te has puesto celoso por tonterías, porque ves que ya no te presto tanta atención como antes y ahora estoy más con V. ¡Así que, no me jodas!
-       A lo mejor tenía un plan a largo plazo... Y al llegar mi hermano me lo ha jodido todo.
-       A veces los planes a largo plazo fallan. Además, tampoco es que esté saliendo con tu hermano. Pero no es plan de que estéis compitiendo así por mí, no me gusta.
-       Vale… Pues a corto plazo: sal conmigo.
-       ¿Hola? - no podía creerme lo que me estaba diciendo, a la desesperada ¡alah! - No. ¿Tú te estás oyendo? Te estoy diciendo todo ésto, te estoy riñendo por ésto y vas y me pides de salir. No tiene sentido, así no se hacen las cosas - se hizo un silencio mientras nos mirábamos - ¿Esperas que te diga que sí de verdad? Has ido a la desesperada porque te estoy riñendo, no es de verdad. Yo flipo contigo.
-       Vale… Ya veo que te has decantado por mi hermano...
-       No me he decantado por ninguno. Te estoy diciendo que me he dado cuenta que estáis haciendo una competición de todo ésto y no me gusta ni por parte de V ni por la tuya, que empezaste la pelea. Y has tenido años para pedirme de salir, y vamos yo creo que estás equivocado, que no te gusto, sólo te importa ganarle a tu hermano. Y si te gusto, pues mala suerte, tuviste tu ocasión, lo siento.
Kim Tae puso mala cara. Me di la vuelta para marcharme, y vi que detrás se encontraba V. Éste sonreía, estaba claro que lo había escuchado todo.
-       No te rías, que tú también tienes tu parte de culpa - le dije enfadada.
-       ¿Y yo qué he hecho? - contestó él, confuso.
-       ¡Seguirle el juego a tu hermano! - espeté marchándome y dejándolos solos.
-       Bueno, no me habrá elegido a mí, pero al menos a ti tampoco - se alegró Kim Tae.
***
Cuando todos terminaron de desayunar, J-hope sacó una baraja de cartas.
-       ¿Jugamos a las cartas? - preguntó J-hope con una sonrisa.
-       Mayra… ¿Podemos ir a dar una vuelta a solas? - preguntó Jungkook.
-       Ahora no… Me apetece jugar a las cartas, si eso más tarde... - dijo Mayra sin mirarle aún a la cara.
Después de un rato jugando, decidieron probar otro juego, con unas cartas que Julia había sacado.
-       ¿Y ahora podemos? - volvió a preguntar Jungkook.
-       No… Quiero jugar a éste también… - insistió Mayra.
-       ¿No os aburrís de jugar tanto a las cartas? - quiso saber Jungkook que empezaba a desesperarse.
-       ¡Nop! Ahora estamos con otro juego - respondió Roxane.
-       ¿A alguien le apetece jugar a baloncesto? - preguntó Suga después de haber jugado un rato al otro juego de cartas.
-       ¿Puedo jugar? - preguntó Mayra emocionada.
-       ¿Sabes jugar? - se extrañó Suga.
-       Eh… Sí… - afirmó ella.
-       Yo me quedo mirando - decidió Roxane, no le gustaban mucho los deportes de ese tipo.
-       ¡Vale, yo juego y me pido estar en el equipo de Suga! - dijo Julia alegre.
Suga fue a buscar su pelota mientras los demás le esperaban en la cancha de baloncesto. Mayra estaba ilusionada, hacía tiempo que no jugaba.
-       ¿Te gusta el baloncesto? - preguntó Jungkook por el camino mientras le agarraba de la mano.
-       Sí - ella sintió tristeza en Jungkook, pero poco a poco se le fue yendo. Pensó que le estaba transmitiendo la alegría que sentía ella por jugar - Siempre me ha gustado, pero nunca he podido jugar con más gente… Por miedo a tocar a los demás.
-       Ya… ¿Después de jugar podemos habl...?
-       ¡Pues ahora jugarás con nosotros! - interrumpió J-hope - Suga es muy bueno, a ver cómo eres jugando.
-       Espero ser útil - Jungkook soltó la mano de Mayra.
Llegaron a la cancha y Suga no tardó mucho más en aparecer. Jungkook, Jimin y Roxane se sentaron a mirar. Suga y J-hope eligieron equipo, Suga escogió a Nam Joon y a Julia, J-hope eligió a Mayra y a Jin. Al principio empezó ganando el equipo de Suga, que cada vez que encestaban, se chocaban las manos. Poco después de empezar, Mayra apretó, y empezó a pisarle los talones al equipo de Suga. Cuando encestaba, Jin y J-hope, le removían el pelo despeinándola. Ella se estaba divirtiendo de verdad y no podía dejar de sonreír. Jungkook se dio cuenta que desde el día anterior, no le había sonreído así a él. Aquello le dolió y decidió irse, seguido por Jimin.
Sólo Roxane se dio cuenta, los demás estaban ocupados con el partido. Suga se asombró de lo ágil y buena que era Mayra jugando, no se lo estaba poniendo fácil y eso le gustaba.
“Engaña, pensaba que iba a ser súper torpe y no lo es” pensó Suga contento de tener un buen rival contra quien poder jugar.
-       Bien jugado, es la primera vez que me divierto tanto desde hace meses - le dijo Suga a Mayra una vez terminado el partido, haciendo que ella se ruborizarse. Aunque ganó el equipo de Suga.
-       ¡Casi, casi! No hemos quedado tan mal contra Suga gracias a ti. Habremos perdido, pero con dignidad - dijo J-hope con una gran sonrisa mirando a Mayra.
-       Buen trabajo - sonrió Jin dándole una suave palmada en la espalda Mayra.
Mayra miró donde hasta hacía un rato estaba Jungkook. No sabía cómo tomarse que se hubiera marchado.
Todos se dirigieron a las duchas y después se reunieron para cenar. Jungkook no apareció en toda la noche, y Mayra se sentía cada vez más nerviosa y apenada.

Al día siguiente, en la clase de Julia y Roxane, los ánimos volvían a estar como siempre. Incluso Suga se sentó en su sitio de siempre. Kenichi vio que el grupo volvía a estar bien, eso le alivió, aunque no lo quisiera reconocer.
Sin embargo, en la clase de Mayra, Jungkook y ella no hablaron mucho, sólo algunos comentarios sobre  deberes o trabajos grupales. Al terminar las clases, Jungkook se levantó de su asiento sin pronunciar palabra, se dirigió a la puerta, y se quedó parado allí hasta que salieron todos los alumnos menos Mayra, que como siempre, tardó en recoger sus cosas. Cerró la puerta y se acercó a ella.
-       Mayra, tenemos que hablar, lo sabes, ¿no? - preguntó Jungkook - Creo que ayer estuviste evitándome durante todo el día… Lo dejé pasar, porque estabas todo el rato con tus amigas y bueno, por lo que pude ver al principio no estabas bien con ellas, así que, no insistí demasiado. Pero creo que es hora de hablar, sobretodo después de lo que pasó la última vez.
-       Si… Tienes razón... - afirmó Mayra.
-       Siéntate y hablemos - pidió Jungkook tranquilamente. Los dos se sentaron encima de las mesas - ¿Qué pasó el otro día que me rechazaste el abrazo? - Jungkook vio que Mayra no quería hablar, y miraba hacia el suelo - ¿Es que ya no sientes lo mismo por mi? ¿He hecho algo que te haya sentado mal?
-       Me molestó que no vinieras a buscarme al lago… Estuve esperándote, pero no viniste. Me encontraba mal y necesitaba tu apoyo - explicó ella.
-       Bueno, te busqué por aquí cerca, no te vi y… Estaba estudiando, es verdad que debería haberte buscado allí, pero no sabía que estabas mal, no me preocupé, y por eso pensé que podrías estar haciendo algo... Y volví a los estudios.
-       Sabías que estaba mal con ellas… Y es que... Ni siquiera... - Mayra hizo un gesto con las manos, incapaz de seguir hablando.
-       Si bueno, eso fue un error mío, lo reconozco, estaba centrado en los estudios y busqué  sólo en los sitios más cercanos a la biblioteca. Esperaba verte aparecer en cualquier momento y se me pasó el tiempo estudiando. Lo siento… No sé por qué cuando no estoy contigo, es como que no… Cómo decirlo… No siento lo mismo que cuando estoy a tu lado. ¿Podría ser por tus poderes?
-       Es posible, a mí me pasa lo mismo…
-       Es que he hablado con Jimin, tiene los mismos poderes que tú y…
-       ¡¿Qué?!
-       ¿No lo sabías?
-       No.
-       Él se dio cuenta cuando se pelearon los gemelos y transmitiste tus sentimientos a todos. Se dio cuenta enseguida, estuvo hablando conmigo y dice que lo más probable es que sea por tus poderes, y la verdad es que yo también lo pienso. No sé si tú lo has llegado a pensar también o soy el único que lo piensa.
-       No, si... Lo he estado pensando últimamente, incluso se lo conté a Suga, por eso he estado tanto tiempo con él…
-       Si bueno… Yo pensé un poco mal sobre Suga, además, Jimin me dijo que podrías tener algo con él y me dijo que tuviera cuidado. Me comí mucho la cabeza, la verdad, con tantas cosas.
-       ¡No! A mí no me gusta Suga… ¿Qué le pasa a la gente? He estado con Suga porque estaba preocupada por lo de mis poderes… Por si estaban afectándonos en nuestra relación...
-       Ah… Ahora todo cuadra... De todas formas he estado un poco incómodo contigo últimamente, cuando no hablábamos de Kenichi hablábamos de Suga…Ya llevaba unos días pensándolo, pero al creerlo también Jimin, confirmé mis sospechas, porque sí cuando tú y yo no estamos juntos no sentimos nada, es por tus poderes. Ahora todo está claro.
-       Si… pienso igual… - a Mayra se le cayó una lágrima. Jungkook, al verla, agachó la cabeza entristecido. No le estaba siendo nada fácil todo ésto.
-       Entonces… ¿Quedamos como amigos? - preguntó él.
-       Sí, claro, yo… Lo siento… ¿No me odias verdad?
-       No. Tampoco creo que lo hayas hecho a posta.
-       No.
-       No te preocupes. Nos hemos confundido ya está. Bueno… - Jungkook se sintió peor al ver que ella se culpaba. No podía seguir ahí, y se puso de pie dispuesto a marcharse - ¿Quedamos mañana para estudiar?
-       Sí, claro…
-       Adiós… - se despidió Jungkook saliendo de la clase con una mano tapándose los ojos para que no le viera las lágrimas que empezaban a caerle...
Mayra se quedó dentro de la clase, cogió su mochila y la tiró con todas sus fuerzas al suelo. Se dejó caer al suelo y abrazándose las rodillas empezó a llorar.
Kenichi vio a Jungkook salir de clase apenado, tapándose los ojos, y escuchó un golpe en la clase de la que acababa de salir. Se asomó a la puerta y vio a Mayra llorando.
-       ¿Qué, también te has chocado con él y por eso estas llorando? - bromeó Kenichi, apoyándose en el marco de la puerta.
-       No… - negó ella llorando aún más fuerte.
“Mierda… Para qué digo nada… No sirvo para ésto y encima ahora está llorando más” pensó Kenichi preocupado. Se acercó a Mayra y se sentó a su lado. Apoyó una mano en su espalda para tranquilizarla.
-       Venga… Ya… ¿Qué pasa, habéis cortado o qué?
-       Sí… - afirmó Mayra levantando un poco la cabeza.
-       ¿Y eso? - le pareció extraño a Kenichi, pues se les veía siempre muy unidos.
-       Por culpa de mis poderes… - explicó Mayra, Kenichi la miró sin apartar la mirada - Puedo sentir y transmitir los sentimientos tanto míos como los de los demás, y nos confundimos… Cuando estábamos alejados no sentíamos lo mismo que cuando estábamos juntos… - se frotó los ojos con su mano derecha - Ahora lo hemos hablado… Y ya ves cómo ha terminado todo…
“¿Por qué está él aquí? Me siento nerviosa” pensó Mayra “Y tiene su mano en mi espalda”.
-       No te preocupes, no eran sentimientos reales - aseguró Kenichi, que se sintió aliviado por alguna razón que desconocía - Mejor así, ya encontrarás a alguien que te quiera de verdad.
-       No creo que encuentre a nadie… - negó Mayra sin dejar de llorar.
-       Que sí - dijo Kenichi.
-       No lo creo… Y menos con mis poderes… - se puso cabezota ella.
-       Ahora lo ves todo negro porque acabáis de cortar, pero seguro que hay alguien a quien le gustes.
-       No habrá nadie…
-       Bueno, creo que necesitas estar sola para pensarlo todo. Espero que se te pase pronto, ya nos vemos - se despidió Kenichi, quitando su mano de la espalda de ésta. Se levantó y se dirigió hacia la puerta.
-       Espera - se apresuró a decir Mayra intentando no llorar en ese momento, Kenichi se paró y se dio la vuelta para mirarla - Gracias.
Kenichi se encogió de hombros y se fue, sin ver la sonrisa asomó en la cara de Mayra.
“No me lo puedo creer… Kenichi ha venido a consolarme… ¿Será verdad que me gusta? Pero… Aún me siento mal por lo de Jungkook… Me había hecho ilusiones con él…” pensó Mayra.

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