Después de todo lo sucedido, no me apetecía volver al
cuarto y explicar todo a Julia y a Roxane. Sabía que si hablaba con ellas me
pondría a llorar de nuevo. Ahora que estaba un poco más relajada gracias a
Kenichi, quería seguir pensando en otras cosas. Así que, pensé en ir a una sala
común y si podía, me pondría los dibujos de la televisión para entretenerme.
Encontré una sala vacía, y decidí quedarme allí, cuando
iba a sentarme en el sofá, me encontré una libreta con apuntes. Alguien se los
habría olvidado, así que, los dejé en la mesa y me senté. Miré a mi alrededor,
pero el mando no estaba a la vista. Empecé a buscarlo entre los cojines del
sofá, pero no estaba en ningún lado. De nuevo me entraron ganas de llorar.
“¿Dónde estará? No quiero pensar en Jungkook…” pensé
poniéndome las manos en la cara para intentar tranquilizarme.
Escuché que alguien se acercaba, miré, secándome las
lágrimas, y vi que era Kim Tae.
-
¿Oye, qué te pasa?
¿Estás bien? - se preocupó él al verme.
-
Pues… No, no estoy
bien… Jungkook y yo hemos cortado… Por… Por mis poderes - le expliqué - Yo…
Tengo unos poderes que hace que sienta las emociones de los demás y a veces
transmito las mías… Pensamos que fue por mis poderes que nos confundimos y…
Bueno… Ya no estamos juntos.
-
No lo has hecho adrede
- dijo acercándose a mí.
-
No.
-
Y estas sufriendo
igual que él, fastidia pero… Bueno, conforme vayas aprendiendo más, irás
controlándolos. Además, si realmente no le querías realmente, era lo mejor que
podíais hacer. No te pongas así, vamos. Es normal que el primer día estés de
bajón y tal, pero… - me estuvo aconsejando - Realmente no le quieres, ni él a
ti, entonces, no merece la pena comerse la cabeza con eso, además seguro que en
unos días seréis tan amigos como antes.
-
No lo sé… - miré al
suelo entristecida.
-
Eso lo dices ahora,
todos decimos ese tipo de cosas al principio, pero luego… Luego es otra cosa,
ya verás - Kim Tae sonrió esperando que le devolviera una sonrisa, pero no lo
consiguió.
-
Mis poderes siempre
hacen cosas así… Las personas suelen terminar odiándome por eso… Seguro que
pasa lo mismo con Jungkook.
-
No, conociéndole un
poco seguro que él no. Otra persona puede... Pero Jungkook no parece ese tipo
de persona - dijo él con seguridad.
-
No sé…
-
Deberías subir a tu
cuarto y descansar.
-
No… No quiero...
-
No tienes por qué
hablar con las chicas si no quieres, dices que estas cansada te acuestas y ya
está.
-
No… Es que no me
encuentro bien allí, no es por ellas, sino porque... Es que… No puedo…
-
¿Quieres que me
quede contigo aquí?
-
No… No hace falta,
gracias - le dije mirándole a la cara.
-
Venga, me quedo - me
sorprendió su decisión, pues parecía que no le apetecía para nada en un
principio.
-
De verdad, no hace
falta si no quieres.
-
No, si en realidad
tampoco tengo sueño.
-
¿Seguro? - no quería
que se quedara si a él no le apetecía de verdad.
-
Sí, estoy varios
días que no duermo mucho - me explicó Kim Tae, me dispuse a preguntarle por qué
no dormía, pero justo cambió de tema - Además es Halloween y tengo que
prepararme el disfraz. Por cierto, ¿tú te vas a disfrazar?
-
No… No sabía ni que
fuera Halloween - me sinceré, no sabía en qué día vivía en esos momentos.
-
¿Cómo puede ser? Si
en clase no paran de pedir cosas para Halloween.
-
Pues no me he
enterado… ¿Tú te vas a disfrazar?
-
Sí, he pensado en un
hombre lobo.
-
¿Cómo lo vas a
hacer? ¿Con magia o cómo?
-
Si, estoy pensando
entre ropa y utilizar magia también, una camiseta rasgada y unos vaqueros
rotos, y luego ponerme orejas y cola...
-
¿Y por qué no te
pones barba? Es muy típico en hombres lobo. Por cierto, las orejas y la cola
podrías ponértelas reales, usando la magia, y ponte pezuñas en vez de uñas
postizas ¿no?
-
No… No queda tan
bien la barba. Me quiero disfrazar de hombre lobo, pero de hombre lobo sexy.
¡Pero el resto de cosas que has dicho sí que quedarían genial! Seguro que el de
mi hermano no quedará tan bien.
-
¿A qué viene nombrar
ahora a tu hermano? - “¿Por qué lo habrá sacado en el tema?” pensé.
-
Porque estoy seguro
de que va a ir de lo mismo que yo.
-
Ah... Pero… ¿Qué más
da eso?
-
Pues, yo lo he
pensado antes, es un copión - Kim Tae parecía alterarse.
-
Pues... Ve de un
color diferente que él - aconsejé.
-
Está claro, yo voy
de rubio - sí, era cierto, su color de pelo ahora era rubio… Pero no me
gustaba.
-
A mí no me gusta tu
color de pelo nuevo… - me sinceré, vi que él se quedaba asombrado y mal por mi
comentario - Me gustaba más tu color natural.
-
Pues a Roxane y a
Julia les gusta.
-
Yo no tengo el mismo
gusto que ellas…
-
Ya veo, ya,
entonces, V tampoco te gusta porque se tintó el pelo de lila… - Dijo sonriendo.
-
No, me gusta más lo
natural - me fijé en la cara de Kim Tae, no sé qué pensaría, pero parecía algo
más alegre.
-
Lo mismo me lo
vuelvo a poner natural… - dijo Kim Tae sonriendo.
-
¿Eh? - “¿A qué ha
venido eso?” pensé “No le des importancia… Seguro que no es nada… Bastante
tengo con Jungkook”.
Estuvimos toda la noche hablando, sobre todo le di muchas
ideas de cómo podría hacerse el disfraz. Las suyas eran buenas pero le faltaban
detalles, le estuve dibujando en un papel como me lo iba imaginando, y poco a
poco le fui convenciendo. Menos en lo de ponerse barba.
***
Se hizo de día y los rayos del sol aparecieron por los grandes
ventanales del salón en que se encontraban Mayra y Kim Tae. Estuvieron un poco
más ultimando detalles para el disfraz de Kim Tae, y después decidieron ir
juntos a desayunar.
Entraron en el comedor y vieron a
todos en la mesa desayunando menos a Jungkook y a Jimin. A Mayra le alivió no
verle, todavía no quería encontrárselo, pero a la vez, le entristecía alejarse
de él. Se sentaron con sus amigos y se pusieron a desayunar.
-
¿Por qué no has venido al cuarto y habéis venido los
dos juntos? ¿Qué ha pasado? - se extrañó Julia.
-
Nada… - dijo Mayra mientras miraba la mesa vacía de
Kenichi entristecida - Que… Jungkook y yo lo hemos dejado…
-
¿Y por eso no has venido a dormir al cuarto? - preguntó Julia.
-
No podía dormir… Yo…
-
La encontré llorando y me quedé con ella - explicó Kim
Tae - Y como tenía que preparar cosas para Halloween, pues ya nos quedamos toda
la noche hablando.
-
Ah, vale - dijo Julia.
-
¿Por qué? ¿Lo dices por algo? ¿No te habrás puesto
celosa no? - interrogó Kim Tae con una sonrisa.
-
No, descuida, es tan solo por curiosidad, ya me conoces
- sonrió Julia - Siento lo tuyo con Jungkook, Mayra...
-
Ya, ya… Por cierto de que vas a disfrazarte - se
interesó él.
-
Ah... Sorpresa... Ya lo verás cuando me disfrace.
-
¿Te vas a disfrazar, Mayra? - quiso saber Roxane.
-
Pues no… No sé si tengo ganas siquiera de ir… -
contestó Mayra desganada.
-
¿Cómo que no? Si no tienes muchas ganas de celebrarlo,
vente conmigo a la cafetería, que estaré cocinando. Después de desayunar nos
vamos al pueblo y te compro un disfraz - dijo Jin serio y firme.
-
Es que… - intentó decir Mayra.
-
Que sí que sí, que te quedas conmigo y ya está - dijo
él sin aceptar un no por respuesta - No
es bueno que te quedes sola en el cuarto sin hacer nada, vente con nosotros.
-
Claro, vente - insistió Roxane amablemente - No sirve
de nada deprimirse.
Después de desayunar, Jin le dijo
a Mayra de ir al pueblo a mirar disfraces. Roxane también les acompañó. Al salir a la calle, notaron el fresco otoñal,
pero al cabo de un rato andando al sol, lo agradecieron, y Roxane incluso se
quedó en manga corta. Una vez en el pueblo estuvieron mirando muchos disfraces
y complementos de todo tipo. Mayra no estaba muy entusiasmada con la idea, por
lo que buscaron alguno que no tuviera mucho complemento, y encontraron un
uniforme escolar con algún detalle de sangre y con alguna rotura. Nada más verlo
Roxane ya empezó a pensar cómo maquillarla, así que cogieron ese y volvieron a
la escuela.
***
Julia no tenía ganas de ir otra
vez al pueblo, ni de dar una vuelta por el colegio, así que se quedó un rato
más en el comedor pensando qué hacer cuando terminase de desayunar, cuando
entraron Jungkook y Jimin.
-
¡Por fin os veo! - exclamó Julia al verles aparecer.
-
¿Dónde están Roxane y…? - Jimin calló por no nombrar a
Mayra.
-
Pues han ido a comprarle un disfraz a Mayra. Ella no
quería celebrar Halloween pero la hemos convencido. Se quedará en la cafetería
con Jin, pero por algo se empieza.
-
¿Ves? Le han convencido, ella va a ir - le dijo Jimin a
Jungkook dándole un codazo.
-
¿Qué pasa?
-
Que le estoy diciendo al cabezón éste que se venga, y
no quiere.
-
Claro, ven. Es verdad que una ruptura puede ser… Nunca
estás bien después de romper y tal, porque... Bueno… En realidad no la querías,
ni ella a ti... Tampoco lo hizo aposta. La puedes ver como una amiga y tal. No
ahora, pero dentro de poco sí...
-
Si… Ya… Si en
eso pensaba cuando la relación no iba a ningún lado, pero... - Jungkook no pudo
terminar la frase, no sabía cómo expresar sus sentimientos.
-
Te entiendo, pero tienes que animarte - dijo Julia con
una mirada cálida - No pierdes nada por venir.
-
Bueno... Pero tampoco sé de qué disfrazarme ni nada...
-
Si no quieres buscarte un disfraz muy elaborado, te
puedes poner una camiseta rasgada, un maquillaje de ojos oscuro o algo así,
bueno, Roxane es mejor para estas cosas que yo, así que, cuando vuelva le digo
que te ayude, ¿vale?
-
Bueno, vale... - contestó Jungkook con desgana. Jimin
sonrió victorioso.
***
Jin, Roxane y
Mayra volvieron de comprar el disfraz y las chicas subieron a su habitación
para dejar lo que habían compraron y
descansar un rato antes de ir a comer. Allí se encontraron con Julia, y
Mayra el disfraz que Jin le compró.
- Esto,
bueno… Hemos cogido éste, que es más sencillito, y como no tengo ganas de
disfrazarme… - explicó Mayra tímidamente.
-
Ah, pues está muy chulo, además te va a quedar monísimo
- aseguró Julia - Y Roxane te va a maquillar, así que irás muy guapa. ¡Ah! Por
cierto Roxane, tienes que ayudar a Jungkook a disfrazarse. Tampoco quería venir
y entre Jimin y yo lo hemos convencido.
- Ains,
cuánto trabajo…Todo para mí - dijo Roxane sarcásticamente - Vale, esta noche
cuando termine con Mayra y contigo Julia, que suba y le maquillo.
Mayra al escuchar
su nombre se desanimó. “También va a ir… Espero no estar mucho tiempo con él…”
pensó ella.
Julia se dio
cuenta que al nombrar a Jungkook, Mayra se había entristecido un poco, así que,
intentó animarla de alguna manera.
- ¿Por
cierto, irá Kenichi? ¿Y de que irá disfrazado? - dijo Julia para ver si así
ella se animaba - Con lo misterioso que es, ¿no te pica la curiosidad?
Mayra se encogió
de hombros sin saber qué decir, y se acordó de cuando Kenichi se acercó a
consolarla. Se quedó un rato embobada, perdida en sus pensamientos.
Después comieron
con todos, Mayra en una esquina de la mesa, y Jungkook en la otra, así no
tendrían que mirarse; y por la tarde volvieron a la habitación para arreglarse
para la fiesta. Roxane empezó con Mayra, que era más rápida y había quedado
antes con Jin.
En cuanto Mayra
estuvo lista, bajó las escaleras del dormitorio y vio que Jin le esperaba
abajo. Él se sorprendió de lo bien que le había dejado Roxane, y los dos se
dirigieron a la cafetería.
Roxane empezó a
arreglar a Julia, le ayudó a ponerse un corset y la maquilló. Al terminar con
ella, se quedó satisfecha de su obra de arte, había conseguido darle el aspecto
y efecto que quería. Llamaron a la puerta, Julia abrió y vio que eran Jungkook
y Jimin, éstos al verla se quedaron alucinados. Los dos miraron el disfraz de
Julia boquiabiertos pensando que estaba increíble. Jungkook se ruborizó un poco
y apartó la mirada, en cambio Jimin sonrió con una mirada pícara.
-
No… ¿Tú también de vampiro? - dijo Julia al ver a
Jimin.
-
Si es que somos almas gemelas, estamos hechos el uno
para el otro ¿quieres ser mi compañera vampira? - contestó éste sonriendo -
¿Quieres ser mi compañera eterna?
- Soy
vampira solitaria, lo siento - le contestó ella con un tono burlón.
Roxane empezó a
maquillar a Jungkook poniéndole sombras de ojos oscuras haciéndole un efecto de
ojos ahumados. Cuando Jimin vio lo bien que había quedado, le pidió a Roxane
que le ayudara con algunos detalles para su disfraz.
-
Oye… ¿Me ayudas a mí un poco? - pidió Jimin a Roxane
poniendo carita y voz de pena - Me faltan un par de detallitos. Es que se te da
muy bien...
-
Primero Jungkook. Espera que termine con él y ya te
retoco lo que tenga que retocarte - dijo Roxane - Que éste es más pesado -
Jimin rió al escuchar eso y Jungkook puso una cara rara.
-
¿Más pesado? - se sintió culpable Jungkook.
-
No, no más pesado. Más difícil de hacer porque hay más
cosas que hacer - explicó Roxane - No te preocupes, lo siento si me he
expresado mal.
-
Bueno, quítate la camiseta para que te la arregle -
dijo Roxane dirigiéndose a Jungkook.
-
Prefiero no quitármela - se ruborizó Jungkook.
-
Vale - Roxane empezó a rasgarle la camisa a Jungkook.
-
Ahora vengo, que hace mucho calor aquí en el cuarto -
dijo Jimin acordándose del momento que tuvo con Roxane.
Cuando Jungkook
estaba listo, Jimin volvió a entrar en el cuarto.
- Sal
fuera, que si no el maquillaje se va a estropear al sudar - avisó Roxane a
Jungkook.
Jungkook obedeció
y salió de la habitación, aliviado de que ya hubiese terminado con él. Roxane
empezó a darle los detalles a Jimin, que al principio sólo eran unas gotas de
sangre en los labios, pero al final le retocó también el pelo y los ojos.
***
Mayra y Jin
llegaron a la cafetería y entraron a la cocina. Jin se puso el delantal y el
gorro de cocinero y empezó a preparar los materiales que iba a utilizar.
Preparó una masa y la metió en el horno para hacer un pastel con forma de
calabaza. Después, le ofreció a Mayra un trozo, y se sirvió él otro.
A media tarde
apareció Kim Tae, buscando a Mayra, y entró a saludarles y enseñarles el
disfraz.
-
¡Hola chicos!
-
¡Hola! - dijeron Mayra y Jin a la vez.
- He
venido para enseñarle a Mayra el disfraz del que estuvimos hablando anoche,
quería que vieses cómo ha quedado al final - dijo mirándola.
Mayra se acercó a
Kim Tae, observando atentamente su disfraz. Había roto la camiseta, llevaba
unos vaqueros rasgados, y como pensaron anoche, llevaba unas orejas puntiagudas
y una cola que parecían reales.
- Te
ha quedado bastante bien - dijo Mayra tocando las orejas que había creado con
magia, sintiendo la felicidad de él y que consiguió sacarle una sonrisa tímida
pero sincera - ¿Y qué vas a hacer ahora? - preguntó bajando la mano.
-
Pues, reunirme con los demás - contestó éste - Iremos a
la casa del terror. ¿Te apuntas Mayra? ¿O te da miedo? - rió Kim Tae intentando
molestarla para ver si conseguía picarla y que fuese con ellos.
-
Ahm…No, yo me quedaré aquí con Jin. No tengo ganas de
ir. Y sí… Me da miedo… - dijo apartando la mirada.
- Vale,
está bien, no insistiré.
Desde la ventana
que conectaba la cocina con la barra de la cafetería, Kim Tae y Mayra vieron
que V aparecía, salieron de la cocina y se acercaron a ver de qué se había
disfrazado, y como dijo Kim Tae, iba de hombre lobo, igual que él.
-
¿Ves? te lo dije - dijo Kim Tae.
-
El tuyo mola más - opinó Mayra.
- Se
ha puesto orejas de mentira. Oh, que lobo más lindo, así no vas a morder mucho…
- se burló su hermano.
Julia entró por
la puerta de la cafetería y al ver a V disfrazado no pudo contenerse y se
acercó a él entusiasmada.
-
¡Ooh, que mono! - dijo Julia tocando sus orejitas de
estilo nekomimis, V hizo como un gruñido - Pero mejora ese rugidito - rió ella,
luego se fijó en Kim Tae - ¡Dios, pedazo disfraz! Joder, si que te lo has
currado, esta guapísimo. ¿Puedo tocarla?
-
¿Qué? - se sonrojó Kim Tae asomando una sonrisilla.
-
Perdona, se que suena fatal. Pero estaba fijándome en
la oreja, y lo sabes.
-
Sí, lo sé, siempre sueltas frases malsonantes. Tú y tus
frases ¿eh? Siempre igual.
-
Ya, ya me conoces - Julia le tocó la oreja a Kim Tae.
Se quedó asombrada al ver que ésta se movió. Era una pasada. Luego se fijó en
la cola y añadió - ¿Y puedo tocarte la colita? - Kim empezó a reírse.
- Claro,
tengo dos si quieres - bromeó con una sonrisa pícara.
“Aquí hay algo
raro… ¿Podría ser que a Kim Tae le guste Julia?” pensó Mayra mirando tanto a
uno como al otro”.
-
Cómo mola - dijo Julia sin parar de mirar todo el rato
a Kim Tae. V sin embargo refunfuñaba.
-
Esto... Julia… - interrumpió Mayra, que tenía unas
ganas enormes de decirle lo guapa que estaba - Qué bien te ha maquillado
Roxane.
-
Gracias - respondió Julia con una gran sonrisa.
-
¡Mayra! Tengo otro plato, ¡ven! - saltó Jin
entusiasmado.
-
Me tengo que ir… - se disculpó Mayra.
- Sí,
ten cuidado de no ponerte muy gorda que Jin no parará de sacarte más y más
comida - bromeó Julia.
Mayra se despidió
de ellos y cuando se disponía a marcharse hacia la cocina, vio aparecer a
Jungkook, Jimin y Roxane en la cafetería.
“Menos mal que
Jin me ha llamado…” pensó Mayra al ver a Jungkook. Éste se sintió mal al ver
que ella se marchaba justo en ese momento.
-
Jin es muy pesado, no para de llamarla para que pruebe
comida, pobre - explicó Julia a Jungkook al ver que miraba a Mayra triste.
-
Ah… - dijo Jungkook intentando esconder su tristeza.
Miró por la ventana al interior de la cocina y observó cómo, efectivamente, Jin
le daba un plato para que lo probarse.
-
¿Bueno nos vamos a la casa del terror? - preguntó
Julia.
-
Sí - afirmó Jimin.
- Pues
vamos para allá - contestó Roxane.
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